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El derecho de aspirar a ‘una vida mejor’

   Niño hondureño se pasea en un columpio en un albergue para migrantes en Mexico. Este niño viajaba con su madre y dos hermanitos más, menores de 5 años como cientos de migrantes que viajan con la ilusión de llegar a Estados Unidos. Fotografia cortesia de Pedro Ultreras El 30 de Septiembre la Casa Blanca envió un memorándum al Departamento de Estado para asignar 70,000 espacios para el año fiscal del 2015 para dar asilo a personas de países de África, Asia, Europa del Este, del Medio Oriente, de Latinoamérica y el Caribe. Del total de espacios, 4,000 son para los países de América Latina y el Caribe; incluyendo niños y jóvenes de Centro América.

   Pero esos 4,000 espacios -asignados para dar un estado de refugiado en el ‘País de las oportunidades’- no aplicarán a los más de 66,000 niños no acompañados que han cruzado -desde el año pasado- a Estados Unidos, la mayoría procedentes de Guatemala, Honduras y El Salvador.

¿Qué hacen menores de edad abandonando sus familias y emprendiendo un viaje tan riesgoso hacia el ‘Norte’?
   La mayoría de estos niños y jóvenes ‘huyen’ de la violencia y los grupos pandilleros que rigen sus comunidades. En un estudio hecho por Pew Research Center muestra que la mayoría de los niños no acompañados aprendidos por la patrulla fronteriza provienen de Honduras, el país con la tasa de homicidios más alta del mundo.

   Además, se cree que en estos países Centroamericanos se ha propagado el rumor de que Estados Unidos NO está deportando a los menores de edad o madres con sus hijos que crucen indocumentadamente la frontera. Lo que se piensa ha inducido al aumento de cruce de este grupo de personas en el 2014. 

   No podemos además dejar de lado que también unos de los factores es la extrema pobreza en la que viven. La falta de oportunidades empuja a cientos de estos niños y jóvenes a dejar sus países y buscar ‘el sueño americano’ en Estados Unidos.

   ¿Imaginen vivir en la eterna desesperanza, de saber que en tu país no se puede aspirar a un mejor futuro? ¿A saber que, a pesar de que anheles progresar y estudiar, no se te dará la oportunidad de ambicionar a tener un mejor patrimonio para ti y tu familia? Vivir en un perpetuo desaliento…

   Escuche la otra noche en televisión una frase que me encantó porque es muy cierta ‘Nuestras raíces están en nuestros países, pero nuestros sueños están en este país (USA)’. La cual me dejó pensando que todos –o la mayoría- de los inmigrantes que estamos en este país, estamos aquí porque deseamos un mejor futuro para nosotros mismos y para nuestras familias.

   Y es precisamente ese deseo de aspirar a algo mejor que motiva también a estos niños y jóvenes a exponer sus vidas –ya sea en el peligroso camino para llegar a la frontera de México con Estados Unidos; en el riesgo de caer en manos de narcotraficantes que los usan para cruzar droga; la amenaza constante der ser asaltados, secuestrados y/o violados por bandoleros en México- Pero su impulso de ambicionar un porvenir más prometedor es más fuerte que cualquier sufrimiento o riesgo que pueden padecer en su trayecto por alcanzar su ‘sueño americano’.

   La Casa Blanca ha de creer que al designar esos 4,000 espacios para dar refugio a personas de Centro América y Caribe provocará que disminuya la cantidad de centroamericanos que cruzan indocumentadamente la frontera de México-USA. Pero si señalamos que sólo en el mes de Agosto la Patrulla Fronteriza aprendió a 3,141 menores de edad, es cuando nos damos cuenta que esos 4,000 espacios no son suficientes.

   Es verdad que esa medida provocará que disminuya, por cierto tiempo, el número de menores centroamericanos a emprender el riesgoso viaje. Pero mientras haya pobreza extrema, violencia y falta de oportunidades en sus países, las personas –incluyendo niños y jóvenes- seguirán emigrando en búsqueda de un mejor futuro. Porque al final de cuentas eso es lo que aspiramos todos los seres humanos: a ‘una vida mejor’ y ellos también tiene ese derecho.

Por Laura Celaya

 

* Fotografia: Niño hondureño se pasea en un columpio en un albergue para migrantes en México. Este niño viajaba con su madre y dos hermanitos más menores de 5 años como cientos de migrantes que viajan con la ilusión de llegar a Estados Unidos. Foto cortesia de Pedro Ultreras.

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